Arrebato absurdo, inquieta decisión,
Mis oídos están benditos, retumba la voz hasta las cavernas del alma,
Me estaba acostumbrando al silencio rutinario y me desperté esta mañana con ganas de escuchar algo que me reviva los relojes estancados.
4 segundos benditos,
Respiración delatora, ni siquiera escuchaste mi corazón traspasar las paredes,
Mi piel bailaba, mi espalda me hablaba,
Todos los gritos se espantaron,
Me atropellaron mil ideas,
Mi boca se quedo seca, la lengua intacta,
Como si los músculos estuviesen dándose un descanso,
El único que funcionaba estaba ocasionando estragos,
Creo que por culpa de él no dije ni una sola palabra…
Quizás ese, que transporta mi sangre contagiada de vos,
Se ha levantado hoy solo con ganas de escucharte,
Al menos, al pronunciar: “hola”…
…4 segundos a las 2 de la tarde, electrizantes.
FixMoon.4-09-10 (9:56 pm)

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.